Llorando lágrimas saladas/La poesía existe. Neftalí Beltrán


Llorando lágrimas saladas

Llorando lágrimas saladas
me he perdido en el mundo
y no hay nadie, no hay nadie que me enseñe el camino.
Ahora ya no me importa confesarlo:
no tengo nada qué decir, no tengo nada, nada
sino esta soledad como el aceite,
la soledad de un cuerpo sin quién,
la soledad que dejan los muertos en los vivos,
la soledad que es un angustioso vacío
que no podrá llenarse nunca con nada,
ni con el eco de las palabras mudas
ni con las drogas heroicas,
ni con la risa sexual de la adolescencia,
la soledad que persigue y persigue,
que ahorca y que degüella, que embota los sentidos
y que nos mata lenta, lentamente
hasta hacer de nosotros un cementerio único
en el que no hay palomas ni cipreses.
Y para qué decir que es amargo soñar
cuando no se tiene qué decir sino una soledad intensa y aguda
como el azogue y como las tijeras.
Y para qué decir tantas cosas que deben permanecer calladas,
para qué hablar de las angustias precoces
y de las balas que asesinaron mi cuerpo y que lo están asesinando
sin descansar un solo minuto, para qué hablar de la conciencia
cuando ya se arrojó la primera piedra y ésta ha dado en el blanco
para qué hablar de lo que debe ocultarse pero que sin embargo
todo el mundo lo sabe
(hay que callar hasta decir sin voz la palabra muerte);
pero no, para qué delatarme,
para qué decir nada
si no habrá nunca nadie que me diga “Aquí está mi mano”.

 

La poesía existe.

La poesía existe.
Tal vez no sepamos entenderla
tal vez la vida que llevamos
no nos deje sentirla
tal vez la vivimos sin darnos cuenta
o dándonos cuenta,
tal vez, tal vez.
La poesía existe
así como existe la violencia
lo mismo que existe el amor.
vivimos entre años-oscuridad y años luz
y sin embargo la poesía existe
y un día tendremos que comprenderla,
tal vez, tal vez.

 

 Neftalí Beltrán (1916-1996)

Neftalí Beltrán

Archivo fotográfico del CONACULTA-INBA y del CNIPL.

Nació en Alvarado, Veracruz, el 16 de mayo de 1916 y murió el 17 de septiembre de 1996, en el puerto de Veracruz, México.

Desde temprana edad abandona su tierra natal y se traslada a la Ciudad de México para estudiar leyes, sin concluir sus estudios para dedicarse a las letras. Fue alumno de Carlos Pellicer y de José Gorostiza en la preparatoria, y amigo de Xavier Villaurrutia y Salvador Novo, publica sus primeros poemas siendo aún un adolescente.

Estudió leyes en la Ciudad de México sin concluir sus estudios. Poeta de obra breve, formó parte de los fundadores de la revista Taller (1938-1941) junto a Efraín Huerta, Rafael Solana, Octavio Paz y Alberto Quintero Álvarez, entre otros, aunque él no se consideraba uno de sus miembros, sino un simple colaborador esporádico de la revista. En 1938 dirigió la revista Poesía junto con Efraín Huerta y Alberto Quintero Álvarez y colaboró en el Tercer Taller Poético de Rafael Solana y en Letras de México. Enseñó literatura española en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Incursionó como guionista cinematográfico y de radio, adaptador de libretos, dramaturgo y autor de canciones de diversas películas del cine mexicano; realizó también traducciones y escribió la letra de una cantata que fue estrenada por la Orquesta Sinfónica de Xalapa en 1984.

También realizó trabajos como dramaturgo, debutando en 1940 en el grupo de repertorio Teatro de medianoche, dirigido por Rodolfo Usigli con la obra A las siete en punto. También escribió La muralla estrenada en 1958 y La señora Narciso.

Fue diplomático en las embajadas de México en Brasil, Portugal, Holanda, Polonia, Italia y Argentina.

Aunque publica sus primeros poemas siendo aún adolescente, fue en 1941 que publicó Poesía y el que es considerado su primer gran libro, Soledad enemiga. Sus obras publicadas son: Veintiún poemas, Barco, 1936; Canto del viento, s.p.i., 1937; Dos sonetos, s.p.i., 1937; Poesía, Canek, 1941; Soledad enemiga, Firmamento, 1944;| Algunas canciones de Neftalí Beltrán, Impresora Veracruz, 1953;| Poesía completa (1936–1964), FCE, Letras Mexicanas, 1966; La muerte construida, FCE, Letras Mexicanas; Veintiún poemas dispersos, UV, 1986; Diez décimas (plaquette), IVEC, 1997; Poesía (1936–1996), IVEC/Conaculta, Frondas Nuevas, Veracruz, 1997.

En su labor cinematográfica, participó en una treintena de películas, para las que escribió argumentos, adaptaciones y letras para canciones, entre las que se encuentra La red (1953) que dirigió Emilio Indio Fernández, película ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes en ese mismo año, al igual que en La guerra de los pasteles (1943), donde Mapy Cortés canta las coplas del escritor.

Neftalí Beltrán

Archivo fotográfico del CONACULTA-INBA y del CNIPL.

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